lunes, 1 de febrero de 2010

Artes o Bella Artes

Integrantes Sección B

Melina Paz Vidal C.I: 17.015.105
Antonio De Figueiredo C.I: 17.174.328
Anny González C.I: 17.275.162
Andrea Lucente C.I: 18.265.90
Luisa Yepez C.I: 19.554.371

Análisis

La música de las actuales generaciones de compositores venezolanos es muy variada y pluralista en estilos. Diferentes tendencias estéticas son desarrolladas por ellos, lo cual, de alguna manera estimula la libertad y lo fragmentario y diverso del panorama de la creación musical en Venezuela. No ocurre lo mismo que en la llamada escuela nacionalista o de Santa Capilla, en donde todos tendían a la unificación de un estilo estético específico. Hoy en día existe pues una gran diversidad y una libertad estética muy dominante, la cual ha hecho que hoy escuchemos música caracterizada por elementos musicales que nos llevan a mencionar, entre otros, al minimismo, a la nueva sencillez, al postmodernismo, al dodecafonismo, a la atonalidad libre, al aleatorismo, a la nueva complejidad, al neo-romanticismo, al neo-nacionalismo y hasta a una especie de multiestilo, por así decirlo.


Para ejemplificar estas tendencias actuales tenemos el trabajo de compositores de música académica en conjunción directa con intérpretes que tocan o interpretan música popular ha sido notable y muy fructífero. La compositora Adina Izara ha trabajado en forma intensa con Luís Julio Toro, flautista de renombre internacional, quien comparte su actividad profesional entre la nueva música y el Ensemble Gurrufío, grupo que se dedica a la difusión de la música popular y folclórica venezolana con arreglos realizados por ellos mismos, caracterizados por un virtuosismo excepcional y destreza extraordinarias.

Por otra parte el primer músico venezolano en alcanzar un verdadero éxito internacional fue Chelique Sarabia, margariteño que aún adolescente se dio a conocer en buena parte con “Ansiedad”. Y el más notorio es Simón Díaz , llanero, compositor e intérprete que le ha dado a la música llanera otra dimensión. Su canción Caballo Viejo, escuchada en el mundo entero.Soledad Bravo , Lilia Vera, Cecilia Todd y Esperanza Márquez, han sido voces de singular importancia en la difusión de la nueva música venezolana, que incluye obras excelentes de autores como Otilio Galíndez, que sin ser en absoluto piezas del folklore, utilizan elementos distintivos de la música autóctona y los utilizan muy bien. En ese sentido, la década de 1970 fue como una auténtica primavera que logró mantenerse hasta fines del siglo XX.


La relación entre la música contemporánea de concierto y la música popular es una realidad vigente en nuestros países, y puede ser un camino para el reencuentro con nuestro lenguaje creativo y para la tan discutida búsqueda de nuestra identidad, de nuestras raíces; para acercarnos de nuevo al público y en fin, como un medio atractivo, que puede abrir nuevas sendas para la composición en las próximas generaciones.

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